Nuestra oración es sacerdotal: llevamos al mundo en nuestro corazón y hacemos nuestro todo lo que vive y experimenta la humanidad. Desde la vida contemplativa permanecemos ante el Señor en favor del mundo entero, intercediendo constantemente y siendo, por gracia de Dios, puentes de misericordia y esperanza para todos.
Nuestro lema, “Por ellos me consagro”, expresa el sentido profundo de nuestra entrega. Unidos a Cristo, ofrecemos nuestra vida en oración y adoración, acompañando espiritualmente a los sacerdotes ministeriales, para que cada día sean más semejantes a Jesús, Buen Pastor, y fieles servidores de su Iglesia.
Consolar el Corazón de Jesús a través de nuestra vida de adoración, oración, intercesión y entrega.
Nuestras casas quieren ser un oasis, donde Jesús encuentre consuelo y la humanidad pueda encontrarse con Dios. Abrimos nuestros espacios para ejercicios espirituales, retiros o para momentos de oración silenciosa.
Nuestro carisma se expresa en la oración constante, la adoración eucarística y la ofrenda de la propia vida por la santificación de los sacerdotes y la salvación del mundo, participando así en la misión espiritual propia de la Espiritualidad de la Cruz.
MISIÓN
“La Cruz es la prueba del amor verdadero”. -Concepción Cabrera
CARISMA


Beata Concepción Cabrera
Ven. Mons. Ramón Ibarra y González


Ven. Félix de Jesús Rougier, M.Sp.S.


NUESTRAS FUENTES









